Para muchos, la palabra "gracia" se asocia casi exclusivamente con el perdón de los pecados. Es cierto que es el favor inmerecido que nos salva, y aunque eso es una verdad fundamental, es solo el punto de partida. La gracia de Dios es una fuerza mucho más dinámica, activa y transformadora de lo que a menudo imaginamos; es el ambiente en el que nace, crece y madura toda la vida cristiana, es decir, la vida en Cristo.
5 lecciones sobre el fracaso y la gracia que aprendemos de Simón Pedro
En la vida, y especialmente en el camino espiritual, existe un miedo persistente a equivocarnos, a "meter la pata" de una forma que nos descalifique. Nos preocupa que nuestros errores puedan ser demasiado grandes para ser superados. Si alguna vez te has sentido así, necesitas conocer la historia de Simón Pedro. Él no es una figura lejana e intachable; al contrario, es el ejemplo por excelencia de alguien que cometió "errores graves" una y otra vez.