Creo que no necesito señalar la necesidad de leer las Escrituras.1 Ya sabemos cuán necesario es alimentarnos de la Palabra de Dios. ¿Necesito preguntarte si lees la Biblia o no? Nos encontramos en una época en la cual se leen muchas revistas y periódicos, pero no la Biblia, como debiera ser. Antiguamente en Inglaterra se tenían pocos libros, pero la gente tenía una biblioteca en un solo libro: la Biblia. ¡Y hay que ver cómo lo leían!