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Creciendo en la Palabra

No se conformen a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento. Romanos 12:2

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El más alto llamado

Hay pasajes en la Biblia que sacuden el corazón porque nos hablan de manera personal, como si hubieran sido escritos pensando en nosotros. Jeremías 1:5-7 es uno de esos textos.

Aquí encontramos el relato de cómo Dios llama al profeta Jeremías. Un joven inseguro, consciente de sus limitaciones, pero escogido desde antes de nacer para una misión que lo superaba por completo. Y lo más sorprendente es que lo que Dios le dijo a Jeremías también tiene mucho que decirnos hoy. 

El Deseo de Dios de Ser Conocido

¿Alguna vez te has detenido a pensar en lo que Dios realmente desea de ti? Muchas veces pensamos en lo que nosotros queremos de Dios —su ayuda, su bendición, su dirección— pero pocas veces reflexionamos en lo que Él desea de nosotros. Y la respuesta es sorprendente: Dios quiere que lo conozcamos. 

En Espíritu y Verdad

Una conversación que lo cambia todo

El capítulo 4 de Juan nos relata el conocido encuentro entre Jesús y la mujer samaritana. En medio de ese diálogo surge un tema crucial: la adoración. 

Edificando correctamente

En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor. En él también ustedes son edificados juntamente para ser morada de Dios por su Espíritu. Efesios 2:21-22 

Teniendo entendimiento espiritual

El entendimiento espiritual es un tema crucial en la vida cristiana, como se destaca en las Escrituras. A menudo, nos encontramos actuando sin un entendimiento completo de la voluntad de Dios, dejándonos llevar por nuestras emociones en lugar de la guía del Espíritu Santo. Esta falta de entendimiento espiritual puede llevarnos por caminos equivocados y obstaculizar nuestro crecimiento en la fe. 

¿Tienes un corazón enseñable?

Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente y poderoso en las Escrituras… (Hechos 18:24–26)

Apolos era un hombre brillante. Conocía las Escrituras, hablaba con pasión y enseñaba con convicción. Sin embargo, su conocimiento no estaba completo: entendía solo el bautismo de Juan. Había sinceridad, pero también limitación. Fue entonces cuando Priscila y Aquila lo tomaron aparte y le explicaron con mayor precisión el camino de Dios. 

Esa extraña virtud llamada contentamiento

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11

Vivimos en un mundo de descontento e insatisfacción. En gran parte, esto se debe a la no satisfacción de las necesidades y a las situaciones que nos resultan incomodas. 

Bendecidos con toda bendición espiritual…

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo. Efesios 1.3

El capítulo 1 de la epístola a los Efesios comienza con una poderosa declaración:

Dios nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Cuando se entiende y se recibe esta verdad, no podemos hacer otra cosa que alabar al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. 

La necesidad de conocer bien la verdad

Lucas, un médico y amigo de Teófilo, le escribe para que conozca bien la verdad de las cosas en las cuales ha sido instruido. A Teófilo se le habían enseñado algunas cosas acerca de Jesús, su obra y enseñanza. Sin embargo, parece que la enseñanza que había recibido era poca o superficial. Lucas entra en conocimiento de la necesidad que tenía Teófilo. Puede ser que haya tenido una conversación con el dónde este le expresara sus dudas. Lucas, inspirado por el Espíritu Santo, ve la necesidad de redactar un tratado donde se propone hablar acerca de las cosas que Jesús comenzó hacer y enseñar (Hechos 1:1) presentándolas de una manera ordenada. 

Vivir de toda la Palabra que sale de su boca

No se puede negar que el pan (y lo que este representa) es necesario para la subsistencia humana.

Sin embargo, no es lo único que necesitamos. Hay cosas que no pueden resolverse solo con comida.

Cuando Jesús le contesta al diablo, cita Deuteronomio 8:3, donde Dios le dice a Israel:

“Te humilló y te hizo pasar hambre, pero luego te alimentó con maná, comida que ni tú ni tus antepasados habían conocido, con lo que te enseñó que no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.”